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Towla 24

Un fanzine colectivo para los amantes del dibujo: viaje al Club de Còmic de Bellas Artes

mayo 4, 2021

VALÈNCIA. El Club de Còmic de la Aptitud de Bellas Artes de la UPV sorprende por la cantidad de proyectos que impulsa. Ceder al mundo del cómic es poco muy complicado, así que desde hace merienda primaveras, esta iniciativa ha buscado dar visibilidad a jóvenes estudiantes que sienten pasión por esta disciplina. La ordenamiento corre a cargo de estudiantes de la universidad, y durante todo este tiempo se han dedicado a hacer actividades, charlas, mesas redondas, etc, que nacen con el objetivo de que los miembros se ayuden unos a otros.

Uno de sus proyectos anuales más ambiciosos es un fanzine que recopila las historias viñeteadas de todos los miembros del club que quieran participar. Cada año, el fanzine tiene una temática distinta, y los únicos requisitos para participar son que la historia esté dibujada en blanco y desfavorable (por motivos de financiación) y que no exceda las cuatro páginas. Por lo demás, los dibujantes tienen total dispensa para contar lo que quieran.

El fanzine del año pasado, publicado bajo el nombre Inframundo, no pudo imprimirse oportuno a la pandemia, de guisa que acaba de ser publicado hace escasas semanas. Por su parte, con el de 2019 ocurrió lo mismo por cambios en la coordinación del plan. Por ese motivo, este año ven la luz un total de tres fanzines: los dos correspondientes a 2019 y 2020 y el nuevo, bajo el nombre Viajero. El plan está financiado por el Software Vivientes Espontánea, y aunque la legislatura coetáneo del mismo impida que este año se distribuya, desde el club están poniendo sus esfuerzos en que Viajero pueda alcanzar más allí de la universidad.


Culturplaza charla con cuatro de los organizadores del Club de Còmic de Bellas Artes. Son Fabián Molinaro, Isa Vicente y Joan Estellés y Violado García. Hablan de sus fanzines, de cómo gestionan el club siendo estudiantes y de algunos de los proyectos que realizan.

‘Firmamento’, ‘Inframundo’ y ‘Viajero’

El Club de Còmic nació hace merienda primaveras porque en aquel momento la carrera de Bellas Artes no tenía ninguna asignatura sobre el tema. Ahora la ingenuidad es distinta, pero el club permanece. Y lo hace con su característica mascota: una pequeña cebra que protagoniza todos los carteles de presentación de los proyectos. Sus fanzines recopilan las historietas bajo un tema concreto. “Escogemos un concepto amplio y cada miembro del club hace una historia libertado”, comenta Isa Vicente. La perdón, según explican, está en que cada concepto es interpretado de guisa distinta en cada una de las historias. Por ejemplo, Isa Vicente dibujó en Inframundo la historia de una conversación entre los dos guardias de seguridad de las puertas del averno. Por su parte, Joan Estellés puso como protagonista a un Satanás harto de un inframundo burocratizado y plagado de adoradores de Hitler. Cansado de estar allí, el demonio decide delirar al mundo de los vivos dándose cuenta posteriormente de que este es incluso peor que el de los muertos. Fabián Molinaro se ha dedicado durante las últimas dos ediciones al proceso de tiraje, corrección y maquetación, pero en los ejemplares anteriores (Molinaro es el miembro más antiguo del club) denunció con una de sus historias la desastre de la compañía Rare tras ser adquirida por Microsoft; todo a través de las vivencias humorísticas de un autómata.

Fanzines publicados por el Club de Còmic de Bellas Artes desde 2015 hasta la actualidad
Molinaro explica que lo interesante del fanzine es que “crea comunidad entre los miembros del club. Cada autor cuenta su propia historia”. “El único conclusión más allá del tema técnico, es su imaginación”, añade Estellés. No pueden entregar los fanzines porque el plan forma parte de la UPV, pero han llevado la publicación al Japan Weekend Valencia o al Templete Fest, entre otros eventos.

La tiraje de este año (Viajero) que podrá estar en los próximos meses, da un brinco cualitativo con respecto a primaveras anteriores. Molinaro explica que “han querido expandir el concepto y cotejar en la maquetación”. Con este objetivo, la parte interior de la portada y la contraportada del fanzine, incluirá un planisferio al estilo de la humanidades fantástica en el que cada miembro del club confeccionará una situación: “Un castillo, una montaña…, lo recopilaremos todo en una ilustración conjunta. Hemos querido que con esta tiraje seamos más piña, más comunidad. Creemos que es mucho más interesante”.

El orientador subraya que en el plan no hay ningún tipo de preselección. Quien quiera puede participar. “Si seleccionáramos, estaríamos excluyendo a masa. Como es una iniciativa universitaria, lo importante es que sea de todos. No hay un estilo definido en las historias, ni ningún tabú a la hora de contarlas”.

Otros proyectos

La actividad del Club de Còmic de Bellas Artes no se limita a este plan. A lo espacioso del año, impulsan otras iniciativas y actividades, e incluso celebran charlas y mesas redondas. Sin ir más allí, la semana pasada acudió al club la dibujante Cristina Rivas
para susurrar sobre su experiencia de trabajo haciendo cómics en Taiwán.

Los proyectos más ambiciosos son, adicionalmente del fanzine principal, otro “más real que va cambiando cada año”, según explica Estellés. El de este año ha consistido en que cada miembro dibujara tres viñetas de una misma historia que se iban interconectando unas con otras. ¿El resultado? Una historia unificada, pero dibujada con distintos estilos y técnicas.

Otra actividad fue la nuevo Difunto Exquisito, en la que los participantes dibujaban muchas figuras a partir de una sola. Asimismo han realizado un recreo en el que los miembros del club tenían que confeccionar una viñeta en cinco segundos, otra en un minuto y otra en cinco minutos. Los dibujos presentados (muchos de ellos disponibles en la cuenta de Instagram del club) muestran grandes dosis de imaginación por parte de sus autores.

Encima, no solo realizan proyectos internos, sino que impulsan y ayudan a otros colectivos. Por ejemplo, el club financió uno de los números de la revista Elles, de temática LGTBIQ+. Lo interesante de todo, según ellos, es poder dar voz a los jóvenes artistas quienes, adicionalmente, “tienen los mismos intereses, lo cual hace que haya mucha ayuda mutua”, concluye Molinaro.

Recopilación de algunos de los fanzines del Club de Còmic de Bellas Artes

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