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Towla 24

¿Qué relación hay entre la salud mental de los adolescentes y el uso de redes sociales?

mayo 1, 2021

Según un estudio esmerado por Qustodio, a raíz de la pandemia el consumo de redes sociales por parte de niños y adolescentes aumentó en gran pandeo durante 2020, subiendo un 76 % respecto de 2019. “Hoy en día tenemos a jóvenes con mucha inseguridad y malestar interno, los que a su vez cuentan con menos herramientas propias para sortear las dificultades. Les resulta difícil interactuar de buenas a primeras con otra persona, ya que se comunican mejor a través de pantallas, llegando para algunos a convertirse en una situación sobrado fóbica el contacto actual con el otro”, explica el psiquiatra Otto Dörr, Premio Franquista de Medicina 2018. 

El mismo estudio, se encargó de nombrar a las tres páginas preferidas de los jóvenes, entre las que se encuentran Tik Tok, Instagram y Facebook. La primera de esta cinta es una de las más populares en la presente y se estima que conjuntamente los adolescentes le dedican 75 minutos al día. 

El problema de la imagen corporal para los adolescentes

La Estructura Mundial de la Salubridad (OMS) define como “adolescencia”, al período de avance humano que corresponde entre los 10 hasta los 19 abriles. Aunque no existe un consenso sobre el rango etario, se define como adolescencia temprana al periodo entre los 10 y los 14 abriles. 

Es especialmente durante esa etapa cuando ocurren la veterano cantidad de cambios en el individuo, ya que por otra parte de experimentarlos físicamente, su personalidad se comienza a concretar. Es allí donde un consumo excesivo de redes sociales puede causar graves daños en torno a la imagen corporal de los jóvenes. 

Redes sociales como Tik Tok e Instagram, que entregan un parada valía a la imagen, contienen estereotipos físicos, tanto femeninos como masculinos, mostrados a través de los denominados “influencers”. Inevitablemente los jóvenes tienden a compararse físicamente con ellos, generando en muchas ocasiones inseguridades sobre su cuerpo. 

“Nuestra mente y fortaleza emocional puede soportar la crítica de los cercanos, pero no la de cientos de miradas de quienes poco o cero sabemos.  Este hecho afecta mucho la estabilidad emocional del adolescente, tanto es así que al no sentirse aprobados por su comunidad posible de las redes sociales, y no conseguir la supuesta popularidad, se desaniman y les acecha un infructifero que quieren retornar a guatar acudiendo nuevamente a las redes sociales.  Se gatilla una suerte de anexión a la pantalla en donde no se es capaz de dejarla, lo que paradójicamente se acompaña de más sentimiento de soledad y desánimo”, señala el doctor Dörr. 

 

El peligro de suscitar una anexión

A muchos padres les sucede que a toda hora ven a sus hijos con el celular en sus manos. Según estima un estudio esmerado por la Royal Society for Public Health y el Young Health Movement en Gran Bretaña, cerca del 91 % de los jóvenes entre 16 y 24 abriles ocupa el internet para ceder a las redes sociales. Un 5 % de ellos puede desarrollar una anexión a ellas, considerada más esforzado que la que ocurre con el bebida y cigarros. 

Los peligros de suscitar una anexión a las redes sociales pueden incrementar los enseres negativos que se pueden dar con el consumo regular de estos sitios, tales como problemas para tenderse derivados de su uso excesivo, problemas relacionados con el autoestima al comparar la imagen propia con la del otro, e inclusive, el avance de depresión a causa de sentirse excluido o ignorado por su entorno digital. 

“Las redes sociales están creadas para producir anexión. Las adicciones se definen por la pérdida de control, trastorno social y el creer que se puede manejar la conducta. Una de las consecuencias más claras de este tener lugar ‘atrapado’ en las redes sociales, es el perderse, no memorizar quién se es, perder la excarcelación, ser manejado respecto a los gustos, pensamientos, decisiones.  La inteligencia industrial maneja al sujeto para sus fines, sobre todo al más tierno”, manifiesta Otto Dörr Zegers.

¿Qué pueden hacer los padres?

En una pandemia es popular que niños y jóvenes aumenten el tiempo que le dedican a las redes sociales y la tecnología, por el hecho de que ya no tienen las mismas posibilidades de salir al foráneo conveniente a las cuarentenas y medidas preventivas. Sin requisa, es deber de los padres darse cuenta acerca del tiempo que le dedican sus hijos a sus teléfonos móviles y de cómo estos están cambiando su conducta. 

En este sentido, el psiquiatra Otto Dörr es tajante al exhortar el no uso de estos aparatos tecnológicos hasta que los niños cumplan la mayoría de vida. “Estamos viendo cada día más problemas relacionados con la sanidad mental jovial que se asocian a nuestro modo de habitar, con ello me refiero a los trastornos de personalidad rayano, las conductas de autolesionarse sin tener intención de suicidarse, todas patologías que tienen en popular la dificultad para consolidar su identidad, es proponer para memorizar quién se es, que me pasa, que siento.  Son jóvenes que finalmente no logran entrar perfectamente al mundo adulto porque no sólo desconocen quiénes son sino que cuentan con menos herramientas para carear las dificultades de la adultez”, explica.

 

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