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Towla 24

prosigue la violencia en el inicio del cuarto mes de detención de Aung San Suu Kyi

mayo 1, 2021

Primera modificación: 02/05/2021 – 00:59

La exlíder birmana que fue derrocada el 1 de febrero por la comité marcial, en el trauma de Estado que puso fin a la transición democrática en el país, inició este sábado su cuarto mes de arresto domiciliario. Durante el día, numerosos manifestantes reanudaron su protesta diaria, que ha llevado a la homicidio en tres meses a 760 personas. Muchas, víctimas de los disparos de las fuerzas de seguridad.

La exlíder birmana Aung San Suu Kyi, puesta bajo arresto domiciliario por la comité marcial que la derrocó en febrero, ha comenzado este sábado 1 de mayo su cuarto mes de detención.

La Premio Nobel de la Paz 1991 continúa así totalmente aislada de las protestas y la violencia que sacuden a su país desde el trauma de Estado. Probablemente “no tiene entrada a las parte ni a la televisión; no creo que sea consciente de la situación coetáneo”, declaró hace unas semanas una de sus abogados, Min Min Soe. Flaca, pero en buen estado de sanidad, no ha sido panorama en manifiesto desde su arresto por los militares.

Estos últimos han intentado imponer su autoridad a un pueblo que se opone en gran medida a la reverso al poder de los generales tras diez abriles de reformas más democráticas. Así, a pesar de la implacable y mortal represión, multitudes salen día tras día en rechazo a la comité.

Asimismo, una amplia campaña de desobediencia civil –con miles de trabajadores en huelga– sigue paralizando sectores enteros de la capital. Y eso desde hace tres meses.


Una ONG local denuncia que las fuerzas de seguridad mantienen detenidas a más de 4.500 personas, incluida la derrocada líder Aung San Suu Kyi.

Una ONG circunscrito denuncia que las fuerzas de seguridad mantienen detenidas a más de 4.500 personas, incluida la derrocada líder Aung San Suu Kyi. © Thet Aung / AFP

Este sábado, pequeños grupos de manifestantes volvieron a salir a las calles, aunque dispersándose rápido por miedo a represalias. Y es que casi 760 civiles han fallecido por disparos de las fuerzas de seguridad en lo que va de año, y desde febrero, mientras que unos 3.500 estarían detenidos, según el agrupación de defensa circunscrito Asociación de Afluencia a los Presos Políticos.

Unas bombas caseras explotaron este sábado en Rangún

En Rangún, la hacienda económica de Myanmar, los manifestantes desplegaron una pancarta en la que se leía ‘Solo la verdad triunfará’, mientras otros sostenían un retrato de la ‘Mama Suu’ para exigir su libertad.

Cerca de mencionar que varias bombas caseras explotaron en diferentes partes de Rangún, según informes de la agencia AFP. “Los militares mantienen a la población atemorizada, así que es bueno someterlos igualmente a ellos a presión”, reaccionó un ciudadano de la zona residencial.

Los familiares de Aung Ko Oo, que murió el 29 de marzo durante una protesta contra el golpe militar, lloran durante su funeral.
Los familiares de Aung Ko Oo, que murió el 29 de marzo durante una protesta contra el golpe militar, lloran durante su funeral.

Los familiares de Aung Ko Oo, que murió el 29 de marzo durante una protesta contra el trauma marcial, lloran durante su funeral. © AFP

La concurso no se ha quedado de brazos cruzados desde el trauma de Estado. Los diputados destituidos del partido de Suu Kyi, los políticos que representan a las minorías étnicas, así como activistas prodemocracia han formado un gobierno de resistor, algunos desde la clandestinidad. Sin incautación, este nuevo agrupación no ha obtenido aún el examen internacional que dice que le corresponde.

Desde hace tres meses, los militares ignoran las múltiples condenas internacionales, aprovechando las divisiones en el seno de la ONU. El Consejo de Seguridad reiteró su “profunda preocupación” por la situación y su apoyo a la transición democrática de Myanmar, pero los diplomáticos afirman que es probable que Rusia y China, tradicionales aliados de los militares, impidan cualquier actividad más sólido.

La enviada específico de la ONU para Myanmar dijo el viernes al Consejo de Seguridad que, en abandono de una respuesta internacional colectiva al trauma, la violencia estaba empeorando. Dilación poder recorrer al país, pero los militares aún no han admitido su encuentro.

Con AFP, Reuters y EFE

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