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Towla 24

Problemas para la desconocida empresa de ‘criptos’ que financia medio deporte español

mayo 2, 2021

El pasado mes de septiembre el nombre de Iqoniq empezó a aparecer, de la tinieblas a la mañana, en decenas medios y espacios deportivos de primer nivel. En 30 días la empresa consiguió cerrar un maratón de acuerdos de patrocinio en la mezcla española de fútbol, la inglesa o la italiana. Firmas que se sumaron a algunas en la mezcla francesa, a la Euroliga de baloncesto, la Formula E, la Formula 1, la NHL, algunos equipos rugby, balonmano, fútbol playa… Un total de más de 50 entidades que fueron estrechando la mano con su CEO desde principios de 2020 hasta finales del año pasado. El logo de esta desconocida plataforma del sector ‘cripto’ se convertía así en un habitual en camisetas, estadios, cascos de pilotos, redes sociales… Pero tras su avance, ahora su viabilidad está en duda y sus acuerdos se tambalean entre quejas, retrasos y guerras sectoriales.

Tras solo unos meses desde que se convirtiera en uno de los grandes bienhechor de medio deporte integral, al menos por su presencia en todo tipo de competiciones (incluso ‘e-sports’ o campeonatos de drones), la empresa ya ha tenido que cambiar varias veces su plástico de presentación, su ‘roadmap’ y muchos de sus contenidos. Equipos como el Milan AC, el Zenit de San Petersburgo o el Valencia CF han ido desapareciendo, sigilosamente, de su cartera, y otros admiten problemas, llegando incluso a detener algunas de las acciones acordadas con la marca. El propio fundador ha enérgico diferentes comunicados públicos confirmando que están pasando por baches en el contorno financiero, como otras muchas empresas del sector deportivo, que esperan solucionar lo más rápido posible y achaca todas las turbulencias mediáticas a la inquina de uno de sus competidores. Pero, ¿qué está pasando efectivamente con Iqoniq? Aquí va su historia.

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Guillermo Cid Antonio Villarreal

La compañía, creada por el patrón Kazim Atilla, nació en 2019 con dos sedes. Una, la principal, en el Principado de Mónaco, Iqoniq Group Sarl, constituida en 2019 con el objetivo del asesoramiento a deportistas y entidades del sector en el ámbito de las redes sociales y “el progreso de una red social en forma de sitio web y aplicación móvil vinculada, con un seguimiento de deportistas y personalidades y organizaciones del mundo del deporte y el entretenimiento”, sin mencionar mínimo relacionado con la criptografía. La otra está en Estonia, emplazamiento habitual para el ecosistema Blockchain, y su nombre es IQONIQ FanEcosystem OÜ. Uniendo uno y otro entornos, la idea de la empresa, y así lo explican en sus documentos, es crear “el primer ecosistema de fanáticos del mundo que proporciona una posibilidad todo en uno para satisfacer las micción de fanáticos, clubes, ídolos y marcas”.

No es la primera compañía en esta carrera o con una idea similar, el llamado ‘fan engadgement’ es una de las últimas aplicaciones del entorno ‘crypto’ que han explotado con la nueva ola alcista de este mercado. En este entorno se ha generado la idea de que los fanáticos de equipos o deportistas necesitan admitir poco a cambio de su apoyo al equipo, pues con los sistemas actuales su apoyo se queda sin remuneración tangible, y que la Blockchain podría ayudar a ofrecer ese ‘examen’. Contiguo a Iqoniq, en la carrera, están Consensys, TYSA Group, Olyseum (financiado por Andrés Iniesta, Carles Puyol o Iván De la Peña) o Chiliz (que cuenta con el apoyo del Barcelona, Fornido de Madrid o Manchester City). Pero el objetivo de Iqoniq va un paso más allá. Quiere crear una ‘app’ ‘todo en uno’.

Emulando el estilo de Facebook o Instagram rebusca contar una red social que incluya a las competiciones, a los equipos, a los deportistas y los una con los ‘fans’, pero todavía rebusca que tengan su espacio las marcas, los juegos, la cesión de entradas, los sorteos, una especie de televisión con competiciones en directo en vídeo o efectividad aparente, NFTs… Todo con su propia Blockchain y con su moneda IQQ, para la que han diseñado incluso tarjetas. Con ellas el fan que gane monedas por el uso de la ‘app’, o las compre en el mercado, pueda ir al estadio y comprar sus monedas en tiendas o bares que se asocien al equipo y a la plataforma. ¿El problema principal de todo esto? Que, a pesar de que se anunció su propagación para mediados de 2020, su puesta en marcha se ha ido posponiendo y aún nadie ha podido tocar la ‘app’, ni siquiera una beta en pequeños grupos de elegidos, solo vídeos de presentación en los que alguno del equipo iba mostrando el funcionamiento.

Las dudas sobre el producto y la financiación

Esos problemas con el progreso del producto son uno de los puntos que ha generado más fricción en torno a del tesina. Las comunidades de pequeños inversores que han comprado sus IQQ ya sea en la preventa realizada a finales de 2020 o en los ‘exchange’ en los que está arreglado (ahora mismo está en Bittrex y Bitcoin.com) y que se reúnen públicamente en la red Telegram llenan a diario los chats con mensajes preguntando cuándo estará arreglado la ‘app’ y se podrá usar. Los últimos movimientos de la empresa en este sentido han sido propalar un nuevo registro para todo el que quiera ser ‘tester’ de la red y, según ha asegurado su CEO en conversación con Teknautas, esperan poder presentar esa ‘beta’ a los elegidos y a los socios la próxima semana, con la idea de propalar el producto avispado para la próxima temporada. Eso sí, Atilla asegura que los ‘partners’ ya lo están probando, poco que ninguna entidad de las que patrocina Iqoniq ha confirmado a El Confidencial.

“De momento ya estamos preparando todo para los socios y los primeros ‘fans’ que se han escrito a la ‘beta’. Los tenemos que pretender, permitir que bajen la ‘app’, que todo esté ok, y encima sorteamos premios como un alucinación al Grand Prix de Mónaco, que es a finales de mayo, o para la Final Four de la Euroliga, que todavía es para esas fechas. Esto es de los fans y para los fans, pero sabemos que todas las ‘apps’ como Facebook, Twitter, Instagram… tuvieron fallos cuando salieron, todos los programas los tienen, por eso queremos hacerlo aceptablemente, salir cuando este correcto y sobre todo cuando sea útil, porque ahora mismo los estadios están vacíos y la experiencia de los fans, que aquí es lo más importante, no es completa, no pueden explotar la ‘app’ al mayor”, explica Atilla.

Fuera de las dudas sobre la propia ‘app’, otros especialistas como Tulip Research, un camarilla de expertos que analiza la actividad que tiene emplazamiento en Blockchain y que han dedicado su posterior noticia a Iqoniq, todavía destacan otros puntos extraños en el tesina. Desde la ‘app’ se asegura que están desarrollando, contiguo a personalidades punteras del sector como Raj Chodwdhury, presidente de HashCash, una Blockchain privada que funcione de forma más rápida y segura que otras cadenas masivas y ya establecidas como la de Ethereum, pero eso no cuadra con su funcionamiento contemporáneo y su objetivo final. “No tiene ningún sentido que quieran crear su Blockchain cuando su ‘token’ es claramente un ‘utility token’. Crear una Blockchain propia supone muchas más complicaciones y no es necesario”.

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— IQONIQ (@iqoniq) November 6, 2020

Estas dudas tecnológicas se unen a los problemas de financiación. El propio Atilla no ha querido esconder esta efectividad, y lo ha hecho conocido en comunicados y entrevistas, dejando claro que no es poco que solo le ocurra a su empresa, sino que es poco generalizado con la pandemia y más en el sector deportivo. A día de hoy, y a yerro de un servicio operante, una de sus fuentes son los pequeños inversores que pueden rondar los 5.000, según publican herramientas como Etherscan tirando del número total de ‘holders’, carteras con algún IQQ y que apoyan la plataforma.

Un número que se mantiene en el tiempo desde su salida a los mercados, en marzo, pese a que el precio de la moneda está en horas bajas (el precio ronda los 0,20 céntimos de euro al cambio, y salió a la cesión pública por 0,25, y su barriguita solo llega a los 40.000 dólares). Según publicaba el revista ‘Expansión’ en octubre, en ese momento habían aupado cerca de un millón de euros con los ‘tokens’, ahora, según Tulip Research, rastreando las billeteras principales de la empresa se puede ver que ese montante llega a los 16 millones, pero no parece suficiente.

“¿En qué se diferencia esto de lo que está sucediendo en el mercado con miles de otras empresas pequeñas?”, dice Atilla

Ahí viene otra de las grandes preguntas en torno a de esta compañía que ha conseguido conquistar el mundo del deporte. Acordado el verano de 2020, ayer de desembarcar en nuestra mezcla y en otras competiciones europeas, la compañía anunció una ronda de financiación firmada con el fondo de inversión luxemburgués y canadiense Lux Media Investments, pertenenciente a Lux Media Renta, de 100 millones de euros. La única ronda de inversión en la que han participado las dos partes públicamente, según Crunchbase. ¿Qué pasó con ese acuerdo?

“Lo admitimos, tuvimos algunos contratiempos aquí y allá. Adecuado al covid-19, algunos de nuestros grandes inversores, que debían salir a finales de marzo de 2020, tuvieron que retirar sus compromisos de inversión durante el primer confinamiento. Otro camarilla de inversión había firmado un compromiso firme a finales de julio de 2020 con una momento de candado para septiembre de 2020, pero condicionada a que volvieran a la normalidad los deportes y el entretenimiento. Lamentablemente, este no fue el caso y pusieron su inversión en paciencia hasta que haya más claridad con respecto a la pandemia contemporáneo y su impacto integral. ¿En qué se diferencia esto de lo que está sucediendo en el mercado con miles de otras empresas pequeñas, medianas e incluso grandes de Fortune 500?”, explica Atilla.

A la izquierda, Kazim Atilla, CEO de Iqoniq, tras firmar su acuerdo. (Foto: Valencia CF)

Tras dejar claro los problemas de su empresa, Atilla asegura que están buscando fondos adicionales en bancos y otro tipo de inversores, que están recibiendo un retorno positivo y no descarta una futura ronda de inversión, aunque de momento no hay más información al respecto. Desde El Confidencial nos hemos puesto en contacto con Lux Media Investments para conocer su interpretación, pero no hemos recibido respuesta al candado de este artículo.

Polémicas con clubes y ligas

Todo este vaivén de informaciones, dudas, cambios de parecer y retrasos ha hecho que las dudas lleguen a clubes y ligas. No solo en España, sino que en Francia todavía se dudó de los acuerdos. Incluso el medio ‘Renta’ llegó a dialogar de que Iqoniq podía estar saltándose las normas al patrocinar en un club como el Olympique de Marsella usando esta plataforma para patrocinar una ICO (ofrecimiento original de criptomonedas). Poco que no está permitido según las normas del país vecino (aquí aún no hay norma al respecto). La empresa se defiende asegurando que su negocio no son las criptomonedas, que sus IQQ son ‘utility tokens’ para comerciar interiormente de la aplicación, por lo que no estaban anunciando o promocionando una ICO, sino que su aparición rebate a un acuerdo de colaboración entre el club y la red social.

En España, son dos los clubes que firmaron con la compañía. La Actual Sociedad, el principal, con un acuerdo que asciende a poco más de un millón de euros, como ha podido entender este digital, y el Valencia, del cual no ha trascendido el montante. Adicionalmente, todavía son ‘partners’ de LaLiga como entidad, y su nombre aparece tanto en la web como algunas publicaciones en redes sociales.

Un deportista de la Actual Sociedad con la camiseta y el patrocinio de Iqoniq. (Foto: EFE)

Desde El Confidencial nos hemos puesto en contacto con todos los implicados. El Valencia rompió el acuerdo en febrero (Iqoniq ya no consta como partner oficial en su página web) por discrepancias en lo pactado. Fuentes del club explican que “poco no iba aceptablemente” al ser cuestionados por los motivos de dicha ruptura. Respecto a la Actual Sociedad (Iqoniq es el principal patrocinador de su camiseta), este medio ha podido confirmar que todavía existieron demoras en los pagos acordados.

Esto ha motivado la reducción de algunas de las acciones en redes sociales del equipo de San Sebastián con la empresa tecnológica, pero la relación contractual sigue válido. El campeón de la Copa del Rey 2019/20 prefiere no hacer declaraciones al respecto. La Euroliga confirma que mantienen el acuerdo con su patrocinador y que, de momento, no se tiene pensado cambiar mínimo, mientras que LaLiga depositario silencio.

Otras fuentes del sector hablan todavía de problemas con otros clubes como el Crystal Palace, que han sacado la publicidad de Iqoniq de su camiseta y llevan semanas sin poner el nombre de en las redes sociales. Un caso similar es el del AS Roma, que sí mantiene muchas de las publicidades pero no hay ni indicio en sus redes, pero nadie de estos equipos ha confirmado las razones de suceder cambiado esta forma de efectuar a este revista. Frente a todo esto, Atilla asegura que están trabajando con otros inversores y buscando formas para ir pagando lo correspondiente, incluso perdiendo monises personal. Y vuelve a señalar a una figura a la que achaca la gran mayoría de las polémicas generadas en torno a su compañía: Alexandre Dreyfus.

Una pleito sectorial y pasados llamativos

Esta pleito con su competidor, dueño de la plataforma Chiliz, que cuenta con equipos asociados como el Barcelona, el Manchester City o el Fornido de Madrid (aunque se le ha resistido el Actual Madrid cuando, según distintos medios y la propia empresa, el acuerdo estaba a punto de firmarse), ha llegado a tal punto que Atilla ha anunciado que pondrá el caso en los tribunales.

When you are afraid of your competition !!!@alex_dreyfus why do you visit the @iqoniq community pic.twitter.com/0QkEsgNNJN

— AL6UIEN (@Al6Uien) April 7, 2021

El CEO de Iqoniq señala a Dreyfus como un mal competidor y alguno que lleva un año intentando “destrozar” su tesina, llegando a sugerir que es él quien está vertiendo todas las sospechas sobre sus problemas a medios y clientes. Asegura que se ha colado en sus comunidades, que ha hablado con cada uno de sus socios para decirles que rompieran con ellos y que cada paso que dan es seguido al instante por este patrón que vive en Malta. “No entiendo por qué está haciendo esto, pero lleva un año así”, asegura Atilla.

Lo cierto es que Dreyfus ha enérgico graves acusaciones contra Iqoniq asegurando incluso que son “un esquema piramidal”. Una batalla sin cuartel a la que se une que uno y otro empresarios han tenido un pasado poco provocativo. Atilla fue señalado en 2014 por la SEC de Estados Unidos por estar implicado en un sistema piramidal y más recientemente cerró una compañía, Infinagora, en Países Bajos, a los dos meses de haberla rajado y posteriormente de un gran despliegue de ‘marketing’ digital. Los dos, adicionalmente, aparecen mencionados en los Panama Papers, en el caso de Atilla por su compañía Infinite Invest Ltd, y Dreyfus en hasta cinco empresas todavía radicadas en Malta, emplazamiento en el que, según explica el patrón a este revista, reside desde hace 15 abriles y tiene toda su vida allí. Atilla tiene su residencia contemporáneo en Mónaco.

Ahora, sus caminos todavía se cruzan por el pastel del deporte en Blockchain, sus fans luchan en las redes y, según Atilla, los CEOs se verán en los tribunales.

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