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Towla 24

Malvinas: 39° aniversario del bautismo de fuego de la Artillería Antiaérea

mayo 2, 2021

En la aurora del 1º de mayo de 1982, a las 04:42, un avión Avro Vulcan bombardeó el aeropuerto de Puerto Argentino. El avión despegó de la isla Subida, a 5.600 km de las islas Malvinas. Fue detectado por los radares del Ejército y de la Fuerza Aérea, pero no llegó a ingresar en el efecto de los sistemas de armas antiaéreos propios.

A las 08:23, dos escuadrillas de aviones Sea Harrier británicos atacaron nuevamente, con sus cañones de 20 mm y lanzando bombas sobre las instalaciones. Fue entonces cuando las armas de artillería antiaérea activaron sus sistemas y se derribaron dos aviones Sea Harrier FRS.1: el XZ 452 y el XZ 453, del Escuadrón Volátil Naval 801 anglosajón.

Estas dos acciones de combate marcaron el sacramento de fuego de la Artillería Antiaérea del Ejército Argentino.

“En el combate, los segundos duran una gloria”

El coronel VGM retirado Claudio Oscar Braghini, entonces subteniente del Conjunto de Artillería de Defensa Aérea (GADA) 601, cuenta: “Los días previos al alucinación se vivían con incertidumbre. Nos reunían para darnos mucha información sobre las tropas inglesas (…). En Comodoro Rivadavia aproveché a escribirle a mi grupo. Finalmente llegó la orden: cruzamos a las islas”.

Adicionalmente de congratular protección al aeropuerto de Puerto Argentino, parte del GADA 601 fue desplegado en Pradera del Ánsar y allí fue el subteniente Braghini con sus piezas antiaéreas.

A los pocos días de estar instalado en ese área, “aparecieron tres ecos en el radar (…); mediante un sistema que se denomina “joystick en importancia” levanté la señal de adquisición de blanco un poco por hacia lo alto del avión y disparé: el Harrier estalló en el brisa. Inmediatamente adquirimos otro avión que hacía maniobras evasivas; cuando se estabilizó, le tiramos una ráfaga y vimos cómo salía humo”.

Los artilleros pasaban muchas horas hacia lo alto del director de tiro sobre el radar. “Estábamos saturados de mirar la pantalla, quizá no pasaba carencia. Pero si ocurría, era una cuestión de segundos. En el combate, los segundos duran una gloria”.

Por su parte, el exsoldado VGM clase 63 Eduardo Antonio Miño cuenta uno de los momentos más difíciles: “En Darwin, los depósitos de combustible fueron alcanzados por las bombas enemigas y todo se transformó en un averno. Nuestra sección, que era de artillería antiaérea, se convirtió en artillería de campaña. Pusimos los cañones en “manual” y ejecutamos tiro rasante, haciéndole mucho daño al oponente”.

La artillería antiaérea en Malvinas

La artillería antiaérea en Malvinas se destacó tanto por el equipo y el armamento con tecnología adecuada para la época, como por el detención nivel de instrucción y el profesionalismo de sus integrantes.

En las islas estuvieron desplegados el GADA 601, la Depósito “B” del GADA Variado 602 y la Depósito “B” del GADA 101; a partir del 1° de mayo, hicieron percibir su fuego sobre las aeronaves británicas.

La artillería antiaérea fue una amenaza efectivo para la aviación enemiga; los sistemas de detección y dirección de fuego eran blancos de detención valencia buscados por los aviones. Esto no solo lo afirman los integrantes de las unidades que combatieron, sino además los integrantes de las tropas británicas.

En Puerto Argentino, un Sistema Conjunto de Defensa Antiaérea compuesto por armas y radares controló y dirigió la mayoría de las incursiones de nuestros medios aéreos, proporcionó ayuda de aeronavegación y posibilitó operaciones de búsqueda y socorro.

Estas acciones expresaron el valencia, el coraje y el simpatía a la Nación que tuvieron nuestros héroes artilleros de Malvinas.

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