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Towla 24

Los tres errores científicos en Star Wars que echan por tierra las películas originales de la saga

mayo 4, 2021

El cuatro de mayo se celebra el día internacional de Star Wars. Millones de personas más o menos de todo el mundo festejan el donación que George Lucas comenzó hace más de cuatro décadas y que hoy en día sigue más vivo que nunca correcto a la expansión de su universo con nuevas películas, series y proyectos de animación.

Las películas originales – la primera estrenada en el año 1977 – seguirán siendo las más especiales para cualquier fanático de la clan de ciencia ficción. No obstante, fueron estas las que con Luke Skywalker, Darth Vader, Leia Organa y Han Solo, marcaron el inicio de la que es la longevo franquicia de la historia.

La visión de George Lucas de lo que podía ser el cine de ciencia ficción el que adicionalmente trajo a la industria nuevas formas y posibilidades en la vida desarrolladas en producción que acabaron desembocando en la longevo productora de existencias especiales de la historia: Lucasfilm

Sin requisa, no todo en las películas de Star Wars irradia epicidad. De hecho, la equivocación de rigor comprobado en muchas de las escenas de sus tres primeras películas y por consiguiente del posterior universo creado a partir de ellas, es quizá el único hecho reprochable de estos clásicos del cine.

Por ello y para conmemorar el día internacional de Star Wars, hacemos un repaso por los tres errores más significativos de las películas de la Pugna de las Galaxias que echan por la barandilla muchos de los mejores momentos de la clan por carecer de cojín científica que los sostenga.

El ruido en el espacio

Si hay poco que sea épico de las películas de Star Wars es el sonido que las naves espaciales como los Caza Estelares o El Firme Milenario realizan cuando van a dar un brinco al hiperespacio a la velocidad de la luz.

Sin requisa, según ha podido demostrar la ciencia, ese ruido tan característico es inverosímil de escuchar. El sonido es incapaz de propagarse por el malogrado del espacio por lo que, de ser posible realizar un brinco a la velocidad de la luz, lo único que podríamos escuchar al realizarlo sería el malogrado y sepulcral silencio del universo.

Firme Milenario // Star Wars Battlefront

La recaída

Otro de los errores científicos que se pueden observar a lo grande de las películas es la equivocación de rigor que existe en torno a la recaída que poseen los planetas.

En el mundo espacial creado por George Lucas, cualquier planeta posee la misma fuerza de la recaída. Poco científicamente inverosímil, ya que esta depende de factores como la masa, por lo que para que todos tuvieran la misma fuerza de la recaída, deberían tener el mismo tamaño.

Anakin Skywalker y Padme en Star Wars

Anakin Skywalker y Padme en Star Wars // Gtres

Las espadas y las armas láser

Por zaguero, otro de los hechos científicos que ocurren en las películas y que serían imposibles en la vida actual tiene que ver con los rayos láser de las armas que se utilizan en las películas.

Para emprender, las míticas espadas láser en la vida actual no podrían existir. La luz se atraviesa a sí misma, por lo que no podrían chocar unas espadas con otras y adicionalmente, la luz carece de sonido. De poder existir, existirían siendo muy poco visibles al ojo humano. La luz solo puede ser apariencia en ambientes en los que existe polvo por lo que siquiera tendrían los característicos colores que les otorgan sus cristales kyber.

De la misma forma ocurriría con las armas de fuego láser conocidas como bláster. En la vida actual sí que existen y de hecho, se utilizan en equipos milites especializados. Sin requisa, no tienen la misma potencia de fuego que en las películas adicionalmente de que –al igual que con las espadas láser– su “bala” no es visible al ojo humano.

Espadas láser utilizadas por Obi Wan y Anakin Skywalker

Espadas láser utilizadas por Obi Wan y Anakin Skywalker // Gtres

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