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Towla 24

La compra apalancada de KPN lucha contra la aritmética nacionalista | Opinión

mayo 3, 2021

La batalla por la operación apalancada de KPN se ha gastado obstaculizada por la aritmética y el orgullo. El cirujano telefónico holandés, valorado en 12.000 millones de euros, ha rechazado de plano las propuestas de adquisición de las empresas de caudal aventura EQT y KKR. Abonar más frenaría las escasas perspectivas de rentabilidad. Pasar el nacionalismo restringido es un provocación totalmente desigual.

A pesar de la caída de las ventas, el impulso del presidente Joost Farwerck a la lucrativa fibra de suscripción velocidad convierte a KPN en un activo potencialmente atractivo. A finales de 2020, el 46% de los hogares holandeses tendrán conexiones superrápidas. Una inversión conjunta de 1.000 millones de euros con el fondo de pensiones ABP, sellada en marzo, aumenta las posibilidades de que KPN pueda cumplir su objetivo de extender la fibra al 80% de los hogares locales para 2026.

Pero las cifras, la resistor del consejo de sucursal de KPN y el temor a entregar la plata descendiente de Holanda no juegan a gracia de los pretendientes. La teleco holandesa dijo que la propuesta de EQT, llevada a sitio inmediato con el fondo especializado en infraestructuras Stonepeak, no llevaba una rótulo de precio. No dio detalles sobre la propuesta de KKR. Suponiendo que los licitadores estuvieran dispuestos a ofrecer 3 euros por argumento, como informó el Wall Street Journal en abril, ello valoraría el patrimonio de KPN en 12.600 millones de euros.

Incluyendo unos 6.000 millones de deuda neta, los oferentes necesitarían pedir prestados 12.000 millones, suponiendo un apalancamiento de 5 veces el ebitda. Ello supondría una modesta tasa interna de retorno del 14%, asumiendo márgenes estables y un crecimiento moderado de los ingresos, según nuestros cálculos. Pero el nivel de endeudamiento habría sido casi el doble de un nivel actualmente manejable de 2,7 veces el ebitda, lo cual podría favor preocupado a los reguladores y a los responsables políticos holandeses.

Hay otros obstáculos. La teleco holandesa frustró en 2013 una propuesta de América Móvil, de Carlos Slim, utilizando una píldora venenosa (poison pill) en forma de acciones preferentes emitidas por una fundación holandesa. El mecanismo sigue válido. Dada la yerro de voluntad del consejo de sucursal de KPN para entablar negociaciones con cualquiera de las partes, una propuesta viejo y no solicitada podría chocar con estas defensas contra una adquisición.

Por final, el año pasado el Gobierno holandés se otorgó a sí mismo poderes de veto sobre las incursiones extranjeras no deseadas en su crítica red de telecomunicaciones. El lunes, La Haya dijo que estaba satisfecha con el nivel flagrante de inversiones en infraestructuras de los operadores holandeses, lo que indica que no se exploración ningún cambio estructural.

A pesar de la copia de pasta en efectivo y de los bajos tipos de interés, los compradores que pretenden hacerse con KPN se enfrentan a una difícil osadía.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Debajo, es responsabilidad de CincoDías

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