Saltar al contenido
Towla 24

“Hemos tratado de hacer un cine que aporte soluciones ms justas y humanas”

mayo 1, 2021

Montxo Armendriz y Puy Oria recibieron ayer el premio honorfico del Festival de Cine y Derechos Humanos por su desafío por el cine comprometido

donostia – Montxo Armendáriz, experimentado cineasta vasco, autor de obras como Tasio, Historias del Kronen o Secretos del corazón, y su pareja, la productora Puy Oria –hasta hace poco, todavía presidenta de las Productoras Independientes Audiovisuales Federadas (PIAF)–, fundaron en 1999 Oria Films, una empresa con la que seguir impulsando obras de cine social, comprometida con la memoria histórica e interesada por contar realidades de su tiempo y entorno. El Festival de Cine y Derechos Humanos les entregó ayer el premio honorífico que otorga cada año.

Es agradable que reconozcan la carrera de uno con un premio.

Montxo Armendáriz (M.A.): Un premio siempre se agradece, aunque no se hacen películas para ganarlos; pero todos los que lleguen, bienvenidos sean. Aún más un premio como este, por dos motivos. El primero, porque nos lo dan en Donostia, que para nosotros es como nuestra segunda casa. Aquí me he criado viendo cine y venir aquí siempre es maravilloso. Y el segundo, porque nos lo da un festival sobre derechos humanos. Soy de la opinión de que el cine, adicionalmente de entretener sirve para reflectar la existencia que vivimos. El cine que entendemos y que hemos tratado de hacer siempre es un cine que sirve para conocer mejor la condición humana y que, en la medida que podamos, aporta soluciones para agenciárselas situaciones más justas y humanas.

Cuando fundaron Oria Films en 1999 era, precisamente, para desarrollar proyectos con ese objetivo.

Puy Oria (P.O.): La idea fue siempre continuar con la carrera que Montxo ya había enderezado con productores que habían respetado mucho esa visión, como Elías Querejeta o Andrés Santana. Buscamos continuar en esa término teniendo más capacidad para osar. Iniciamos nuestra empresa con Silencio roto, que se proyectó el jueves en el festival, y que este 2021 cumple 20 primaveras. Asimismo se cumplen diez primaveras de No tengas miedo. Yo no estoy tan acostumbrada a los premios, porque no he tenido tantos. Pero si poco me hace ilusión es que esté vinculado a los Derechos Humanos. Por otra parte, es el segundo de este tipo que nos dan, a posteriori del Pau i Justícia del Human Fest de Valencia. Otra de las cosas que me emociona es que el Festival haya decidido premiar a una productora. Muchas veces somos olvidadas, en protección de las películas, los directores o las directoras.

El Trofeo Eugenia se llenó el jueves para el pase de ‘Silencio roto’. Parece que dos décadas a posteriori sigue causando interés.

M.A.: Películas de este tipo recogen el apreciar de lo que es la condición humana de la lucha, en este caso, por una sociedad más lucha y humana. Y eso, desgraciadamente, no ha pasado de moda. Aunque vivimos en diferentes condiciones, muchísima muchedumbre se identifica con estos títulos. Silencio roto, de alguna guisa, todavía recuerda nuestro pasado; considero que es fundamental tenerlo presente, entenderlo y entender qué errores se cometieron para intentar evitar repetirlos en el presente.

¿Cómo valoran la lozanía del cine social en el Estado?

M.A.: Siempre ha existido; no es un cine mayoritario, no es el cine comercial por excelencia, no es el cine que buscan la mayoría de las productoras y, en ese sentido, no es un cine muy feliz, aunque se mantiene desde hace primaveras, desde aquello a lo que llamaron el realismo del cine europeo con cineastas como Tavernier y otros tantos. En nuestro país existió y sigue existiendo, tanto en documental como en ficción. Reminiscencia películas como El año del descubrimiento, que pienso que es grandísima; el cine de Isaki Lakuesta… Hay muchos creadores que siguen apostando por un tipo de cine que no es conscientemente social o reivindicativo; son películas que tratan de reflectar aspectos de la condición humana y de nuestra historia. En esa medida es un tipo de cine que está vivo y que seguirá vivo siempre.

Para Puy Oria, ¿cómo ha sido la experiencia de la presidencia de la de la convenio PIAF?

P.O.: Acabo de dejar la presidencia hace unos meses porque la cojín de la convenio era la de la rotación de los presidentes entre las diferentes comunidades autónomas. Somos casi 200 empresas productoras y ahora mismo el presidente es el valenciano Antonio Mansilla. A mí me pidieron la parte más bonita de todas las asociaciones, que arrancará la PIAF en 2018; yo, encantada. Es cierto que, para muchas cosas, estar en Madrid facilita el papeleo auténtico. Luego me tocó el año del covid-19. Ahí seguimos, intentando haciendo todo lo posible por el audiovisual.

¿Las productoras independientes necesitaban esta convenio?

P.O.: Yo presidía la Asociación Madrileña de Productores. Con esta convenio lo que quisimos hacer es unir fuerzas entre distintos territorios. Encontrarte con compañeros de otras comunidades genera sinergias y de ahí salen proyectos, coproducciones territoriales y la fuerza para contender y defender la producción independiente.

¿Cómo está afectando la pandemia al sector?

P.O.: Estamos intentando rodar como sea, pero no de cualquier guisa. Como sea para defender que se mantengan las producciones, pero siempre con una aplicación muy robusto de los protocolos. Nos podemos apreciar orgullosos porque no hemos tenido el soporte de los seguros por todos los parones. Los seguros son complicados. Estamos peleando por ello, por recuperar las inversiones, los créditos desde la Audiovisual SGR… Eso está ayudando a sujetar, pero nos está costando mucho.

Entre las producciones afectadas por la pandemia se encuentra la última película de Montxo Armendáriz, ‘Kanada’.

M.A.: Se ha quedado parada. Es difícil de retomar. Es una coproducción con Hungría y Rumanía. De hecho, ayer de la pandemia tuvimos que retrasarla una vez y eso en las coproducciones es un problema. La película tuvo la ayuda del Fondo Europeo y eso le dio un empujón, pero se paralizó unos meses por una serie de circunstancias. Luego llegó el covid-19 y ha quedado todo en el ventarrón. Si ya es difícil rodar a nivel del Estado, irte a filmar fuera es aún más complicado. Está parada y estamos intentando retomar otros proyectos que sean más fáciles de hacer en estas circunstancias, pero no descarto retornar a ella cuando se pueda.

¿Qué cuenta ‘Kanada’?

M.A.: Es una habilitación de un tomo de Juan Gómez Bárcena; cuenta la historia de un superviviente de los campos nazis. La película empieza con el final de la Segunda Querella Mundial y la emancipación del campo donde vive y cuenta su regreso a casa. Vuelve traumatizado por la experiencia que ha vivido. Esto era lo que me gustaba. Es un antiguo profesor de universidad que vive obsesionado con la idea de que la historia se repite y de ahí que esté ambientada en Hungría. Cuenta diez primaveras de la vida de este personaje, encerrado entre las cuatro paredes de su casa y que ve suceder esa decenio de vida a través de la ventana. Al final se acaba produciendo la invasión rusa y él corrobora que la historia se repite en distintas circunstancias, que volvemos a cometer los mismos errores y no hemos aprendido carencia.

Teniendo en cuenta la ahora, parece que eso es así.

M.A.: Por eso, más allá de que sea una película histórica, guardamano mucha ahora. Y combina esa existencia social que pasa por esa ventana y que cinematográficamente me interesa mucho, y ese mundo interior en el que el personaje se va degradando.

Asimismo están produciendo una serie para Netflix, ‘Tú no eres peculiar’.

P.O.: Fue raro. Es un Innovador de Netflix y nosotros vamos a hacer la producción. Empezaremos adentro de un par de meses. Lo que nos hace ilusión es que es una historia que pasa en un medio rural y que una plataforma como esta nos dijera que quiere rodar en Navarra. Nosotros estábamos tramitando que prácticamente todas nuestras películas estuviesen en la plataforma. Casi todas son rurales o, desde luego, rodadas en Navarra. Les pareció una idea muy interesante resistir una idea lozano, una serie de adolescentes para adolescentes, y que llevásemos nosotros la producción. Es poco diferente.

¿Qué implica que la serie sea un Innovador de Netflix?

P.O.: Hay situaciones que hay que perfilar, porque pierdes todos los derechos; estás trabajando para otro. Estamos perfilando cuestiones como retorno de derechos, porcentajes y la aplicación. Hay que tener en cuenta que entran con una inversión del 5%. Nos queda mucho itinerario porque es muy nuevo todo.

M.A.: En el fondo eres un asalariado. Ese tipo de relaciones, que son nuevas, hay que legislarlas.

¿Cómo valoran la irrupción de las plataformas en el sector?

P.O.: Es poco que estamos comentando mucho en la profesión. Han sido cinco primaveras convulsos de llegadas y un año de covid-19. Estamos viendo cómo va a ser la convivencia de aquí en delante. Tenemos que agenciárselas lo mejor para todos. Las plataformas han llegado y se van a concluir. Por otra parte están dando muchas oportunidades y trabajo a la muchedumbre, pero tenemos que colocar las funciones, la misiones, los derechos… Se está desarrollando una Ley de Comunicación Audiovisual a nivel europeo y todos tendremos que poner de nuestra parte.

En 2024 se cumplirán 40 primaveras del estreno de ‘Tasio’. La Filmoteca Vasca ha propuesto su restauración.

M.A.: Me parece fundamental. No solo que se restaure Tasio, sino todo tipo de películas antiguas. En este sentido, parte de la encargo de las filmotecas es la restauración. Cuando Joxean Fernández me lo planteó, me alegré muchísimo y estoy a su disposición para cuando ya la tengan restaurada y haya que hacer el reajuste de color o de lo que haya que hacer; y participar así en ese proceso para que la película tenga la mejor calidad posible y se pueda prolongar durante mucho tiempo.

Como experimentado cineasta del país, ¿cómo valora el auge del cine vasco en los últimos primaveras?

M.A.: Me parece fundamental. El cine vasco, en militar, siempre ha tenido una gran presencia. Muchas veces en Madrid o en otros lugares te preguntaban por qué surge tanto profesional del cine vasco. Siempre digo que por el clima o por poco hereditario que llevamos es poco que se va transmitiendo, pero aquí siempre se ha gastado mucho cine. El Zinemaldia y otros posteriores como este de Cine y Derechos Humanos o la Semana de Cine Increíble y de Terror; el Festival de Cortos de Bilbao o el Punto de Aspecto en Pamplona han ayudado a crear una cinefilia que es parte de nuestra civilización e ideosincrasia. En esa medida han ido surgiendo directores, técnicos y productoras que están muy perfectamente ubicadas en todo el panorama estatal e internacional. Eso es muy bueno porque se refleja en el tipo de cine que hacemos. No puedes obviar a la hora de hacer cine tu procedencia o tu formación.

“Me emociona que hayan decidido premiar a una productora; se suelen olvidar de nosotros”

puy oria

Productora de cine

“Aunque no sea mayoritario, el cine social existe y seguirá existiendo”

montxo armendariz

Director de cine

Configuración