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Towla 24

“Es extremadamente improbable” que el COVID-19 saliera de un laboratorio, aseguran los científicos

mayo 1, 2021

El liga de científicos internacionales seleccionados por la Ordenamiento Mundial de la Vitalidad para investigar el origen del virus SARS-CoV-2 ha hecho sabido el referencia con sus conclusiones sobre la investigación que llevaron a punta en China, en el que establecen que el origen animal del virus es la causa más probable de la pandemia de COVID-19 y consideran un escape de laboratorio como “extremadamente improbable”.

“No había indicios que nos llevaran a mirar el choque de laboratorio y se catalogó como la vía menos probable. Pero, si es necesario explorarlo más, por supuesto, lo haremos. Si hay datos nuevos o información de cualquier hipótesis, lo incorporaremos”, dijo Peter Benenbarek, director del equipo investigador, en una rueda de prensa en la que se presentó el referencia.

El director común de la agencia de la ONU, por su parte, ha señalado que “en lo que respecta a la Ordenamiento Mundial de la Vitalidad, todas las hipótesis siguen sobre la mesa”.

“Este referencia es un manifestación muy importante, pero no es el final. Todavía no hemos antitético la fuente del virus, y debemos continuar siguiendo la ciencia y no dejar piedra sin remover como lo hacemos”, dijo el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El documento, de 120 páginas, señala que los expertos internacionales examinaron cuatro hipótesis sobre el origen del virus y les dieron un punto de probabilidad:

  • transmisión zoonótica directa (de animal a persona): Probable
  • comienzo del virus a través de un huésped intermedio seguido por una transmisión zoonótica (es asegurar, de un animal a otro y de este a una persona): Muy probable
  • comienzo a través de una esclavitud de frío/alimentaria: Posible
  • escape de un laboratorio: extremadamente improbable

Los 17 científicos, procedentes de diferentes países y campos, como la medicina, la veterinaria o la biología llegaron a sus conclusiones por consenso, según explicaron en rueda de prensa, donde reconocieron ocurrir recibido presiones políticas de diferentes países.

Centro para el Control y Prevención de Enfermedades.

Una ilustración digital del coronavirus muestra la forma de corona que le da su nombre.

Nadie tiene pruebas de que proceda de un laboratorio

Preguntados sobre porqué consideran que el escape de laboratorio es la menos probable, Benenbarek dijo: “francamente, esa fue la primera reacción que todo el mundo en aquel momento, a principios de enero, ¿habrá sido el laboratorio?… Todo el mundo sabía que había un laboratorio en Wuhan o, mejor dicho, varios laboratorios. Incluso, el personal en estos laboratorios nos dijo que su primera reacción cuando oyeron de esta enfermedad emergente, este nuevo coronavirus, fue (preguntarse) si ha sido poco que había surgido del laboratorio o de su trabajo, y todos repasaron su trabajo para ver si hubo un escape, pero nadie pudo encontrar ninguna traza de poco similar a este virus en su memoria”.

“Por supuesto, fue una conjetura razonamiento que todo el mundo hizo en ese momento. Pero más allá de la idea de que hay un laboratorio o varios laboratorios en las cercanías de la ciudad, nadie ha sido capaz de aportar un argumento o prueba de que ningún de estos laboratorios ha estado implicado en un choque. Es verdad, que de vez en cuando ocurren accidentes de laboratorio, lo hemos observado a la amplio de la historia en muchos lugares, luego, es posible y, lógicamente, parte de las conclusiones del referencia es que no es inalcanzable que ocurriera; pero no hemos sido capaces de oír, ver u observar nadie que permita conclusiones diferentes de nuestra parte”, explicó Benenbarek.

En el referencia, entre los argumentos en contra de esta hipótesis, los científicos señalan que “no hay registros de virus estrechamente relacionados con el SARS-CoV-2 en cualquier laboratorio antaño de diciembre de 2019, o genomas que en combinación podrían proporcionar un genoma de SARS-CoV-2. En cuanto al cultivo accidental, antaño de diciembre de 2019, no hay evidencia de circulación del SARS-CoV-2 entre personas a nivel mundial, y el software de vigilancia implementado era acotado en cuanto al número de muestras procesadas y, por lo tanto, el peligro de cultivo accidental de SARS-CoV-2 en el laboratorio es extremadamente bajo”.

No obstante, reconoció que “no se ha hecho una investigación de ningún de los laboratorios” de Wuhan “ni en el resto del mundo” y, por lo tanto, aseguró que no pueden concluir más de lo que han concluido.

Man Aihua

Una calle de Shenzhen, China, luego de que terminó el confinamiento por las pandemia de COVID-19

Sí hay pistas sobre el origen animal

Igualmente reconoció que ese no era el foco de su investigación conveniente a esa desatiendo de pruebas mientras que, si tenían otras “muchas pistas y otros estudios a los que mirar” sobre el origen animal del virus (muy probablemente un vampiro), e incluso sobre su posibilidad de transmisión a través de la esclavitud alimentaria o la esclavitud de frío.

“Si no hubiéramos trillado otras cosas, sino hubiéramos tenido pistas, entonces quizás hubiéramos mirado otras alternativas, incluidos otros escenarios. Pero teníamos pistas muy fuertes que debíamos explorar más y que, luego, eran el camino natural para seguir.  Claro, si esto no conduce a ningún circunstancia podemos reevaluar nuestra hipótesis. Es un proceso dinámico. Mínimo está escrito en piedra”.

Por eso, agregó que hasta que los científicos “no tengan una pista firme” que los lleve a una dirección, mantienen abiertas las otras posibilidades. “Es un proceso calmoso y difícil que demanda que no nos precipitemos en las conclusiones”, agregó.

Papel del mercado de Wuhan

Uno de los puntos que no está claro en todo el proceso de transición, por ejemplo, es el papel que jugó el mercado de Huanan, en Wuhan

Las investigaciones indican que hubo casos iniciales que no tenían ninguna relación con el mercado de Huanan y en diciembre ya había una considerable transmisión del virus en la ciudad que siquiera puede asociarse con ese circunstancia.

“El mercado en Huanan tuvo un papel amplificador, pero en ese momento de los primeros casos ya había alguna desemejanza del virus que nos indica que hay alguna esclavitud transmisión que no conocemos, así que hay que investigar más”, dijo la profesora Marion Koopman, una de las integrantes del equipo.

Estas informaciones, “pueden sugerir que este mercado no fue la musculoso de origen del brote”, dice el referencia.

Wang Zheng

Residentes de la ciudad china de Wuhan comprando en un supermercado nave el pasado mes de abril, cuando la ciudad fue reabierta tras un cerradura de 76 días.

Continuación de las investigaciones

Por todo ello, los científicos indicaron que se tienen que continuar las investigaciones en colaboración con China, y que deben incluir incluso el explorar los casos sospechosos que se produjeron en Europa al mismo tiempo de que se detectó la existencia del virus.

Una de las recomendaciones en el referencia es que, para futuros estudios, las autoridades chinas compartan todos los datos en bruto que se necesitan.

“Encontrar el origen de un virus lleva tiempo y le debemos al mundo encontrar la fuente para que podamos tomar medidas colectivas que reduzcan el peligro de que esto vuelva a suceder. Ningún alucinación de investigación puede proporcionar todas las respuestas“, indicó por su parte el doctor Tedros.

El director de la Ordenamiento Mundial de la Vitalidad concluye que serán necesarios “más datos y estudios para demorar a conclusiones más sólidas” y “potencialmente misiones adicionales con especialistas”, que asegura estar “diligente a desplegar”.

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