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Towla 24

El virus frena la economa

abril 20, 2021

El PIB de Euskadi sufre las consecuencias de la tercera ola de covid-19 y crece menos de lo previsto, lo que indica la urgente penuria de alcanzar la inmunidad de género mediante la vacunacin masiva

La riqueza vasca continúa sufriendo los duros mercancía de la pandemia de covid-19 un año luego del inicio de una emergencia sanitaria cuyas consecuencias personales, sociales y económicas perdurarán aún durante un desprendido tiempo. Los últimos datos dados a conocer por el Instituto Vasco de Estadística (Eustat) constatan una débil subida del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,2% con relación al trimestre antedicho –el de octubre a diciembre de 2020–, lo que indica una mejoría muy leve y luego insuficiente para balbucir de recuperación y de creación significativa de empleo. Es destacable, en este sentido, que Euskadi encadena ya tres trimestres consecutivos con tasas intertrimestrales positivas. Incluso el empleo subió un leve 0,5% en este periodo. Situadas en contexto, estos datos tienen, pese a resultar escasos, componentes positivos que apuntan a que, con todas las dificultades del momento, se está en el camino correcto en torno a una recuperación para cuya consolidación será en todo caso necesaria la concurrencia de diversos factores. Todos los indicadores del covid-19, con altas cifras de contagios diarios así como de la tasa de incidencia del virus y una importante presión hospitalaria, indican que la comunidad autónoma vasca sufrió el embestida de una tercera ola –ahora estamos ya en plena cuarta– con el pico situado a mediados de febrero –es opinar, en la fracción del trimestre– que se ha hecho notar de forma clara en la riqueza. A lo desprendido de todos estos meses de pandemia ha quedado acreditada la correlación directa entre la incidencia del virus y su repercusión económica, tanto correcto al decorado genérico de parón de la actividad como por las medidas restrictivas adoptadas para frenar los contagios. Porque solo mediante la procreación de actividad podrá crearse riqueza y empleo que tiren de la cobranza y ofrezcan un decorado de estabilidad y bienestar. De ahí la importancia de alcanzar cuanto antiguamente la denominada inmunidad de vacada mediante la inmunización masiva de la población. Un aspecto que está ofreciendo síntomas muy preocupantes delante la dependencia de factores externos como los suministros de las farmacéuticas y los parones en los planes de inmunización delante las dudas –sin duda, exageradas– sobre algunos inyectables. Mientras, solo cerca de perseverar en un camino de tendencia positiva que, más temprano que tarde, dará sus frutos.

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