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Towla 24

El viaje de Cabify se terminó en Tribunales | La ap…

abril 29, 2021

La Municipalidad le ganó la batalla contencioso a una de las empresas que aterrizó en Rosario y amenazó con alborotarle el sistema de transporte conocido de pasajeros a pesar de que le había prohibido tal actividad. La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial le dio la razón al Ejecutor recinto y dio por tierra con la intención de Cabify SA de actuar en la ciudad, ya a la par de los taxis y remises. 

En un decisión divulgado ayer en Tribunales, los jueces Edgar Bacarat, Juan Bentolila y Avelino Rodil rechazaron el amparo que Cabify había interpuesto a principios de 2020 para que la Municipalidad le permitiera continuar con sus operaciones de servicio de viajes a través de su aplicación tecnológica. El Ejecutor la había suspendido e inhabilitado cuando detectó –por denuncia de taxistas– que había saltado a un rubro para el que no tenía autorización municipal. Según la empresa, la paquete le cayó “sin favor sido previamente informada de los motivos”.

En el voto del tribunal se consigna que esta empresa fundada en 2011 en España, y extendida por buena parte de Latinoamérica había interpuesto un amparo contra la paquete municipal, porque consideró que se la prohibió cuando “la vía administrativa se encontraba aún inconclusa”, es afirmar, cuando faltaban trámites por completar. Y esgrimió arbitrariedad por parte de la autoridad recinto al dar por sentado que la actividad de este servicio interactivo de viajes es ilegítimo. Por lo tanto, alegó la empresa que el municipio “violó su derecho de defensa y adecuado proceso en sede administrativa”. 

Cabify cruzó una serie prohibida en enero de 2019, cuando el municipio tomó cartas en el asunto e intimó a esta y a Easy Taxi SA, a través de la Dirección Común de Licencias y Habilitaciones, a que se abstuvieran de alterar su forma de prestación de servicios con la que venían funcionando hasta 2018. Cabify desconoció esa intimación y el conflicto se agravó.

La situación siguió entre tironeos y mensajes a través de notas en la prensa. En julio de 2019, Cabify arremetió con una campaña de relanzamiento. El municipio le hizo ver que los operadores no estaban a tono con la reglamentación vivo del transporte conocido, y que la campaña publicitaria que había encarado en redes sociales y cartelería en transportes públicos  que incluso infringía la norma vivo. En ese entonces, el municipio dictó la primera suspensión preventiva a la autorización que ayer había otorgado a Cabify, y luego se la rescindió de guisa definitiva.

La plataforma para el transporte llevó la disputa a la Imparcialidad. En febrero de 2020 interpuso un solicitud de amparo en el supremo civil y comercial n° 5, al considerar que “había sido suspendida e inhabilitada sin que se conociera la imputación que se le efectuaba ni ingresar previamente al expediente para poder efectuar un descargo o subsanar su situación”. El supremo aceptó el amparo y Cabify volvió a actuar de guisa provisoria.

La Municipalidad apeló la medida e insistió en segunda instancia con la ilegitimidad de Cabify en Rosario. Y fue el viernes pasado cuando los camaristas hicieron punto a la apelación y revocó el decisión benévolo a la empresa. De esta guisa, 

El municipio rechazó el amparo y emprendió una disputa lícito que tuvo resultado benévolo, ya que –con momento 23 de abril– la sala 4ª de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial compuesta por los jueces Edgar J. Bacarat, Juan J. Bentolila y Avelino J. Rodil, hizo punto a la apelación, revocó la sentencia y en su punto, dispuso el rechazo del amparo, por lo que Cabify no podría continuar funcionando en Rosario.

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