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Towla 24

El experimento en España para reducir la jornada laboral a 4 días a la semana

abril 28, 2021
  • Cristina J. Orgaz @cjorgaz
  • BBC News Mundo

29 minutos

Fuente de la imagen, Getty Images

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El esquema podría durar hasta 3 abriles.

¿Trabajar menos horas pero cobrar lo mismo? ¿Es eso posible? ¿Fines de semana de 3 días?

España ya sondeo, entre cientos de empresas, voluntarios para un experimentación en el que no es precisamente pionera. Otros países y empresas han puesto a prueba medidas similares y desde hace abriles economistas de todos los ámbitos analizan los pros y los contras de este maniquí.

No en vano, fue el fabricante de autos estadounidense Henry Ford ya en 1926, quien revolucionó la forma de trabajar en sus instalaciones al adoptar en ella algunos de los avances que se consideran propios de la vida sindical moderna: marcha de 8 horas, 2 días de alivio, receso pagadas…

Pero este esquema piloto, que anejo a España ensayan empresas de la talla de Unilever o el anciano sindicato de Alemania, arrojará luz sobre el futuro de las relaciones laborales.

Sobre todo las que llegarán luego de la pandemia de covid-19.

La propuesta, realizada por el pequeño partido de izquierdas Más País, quiere probar a pequeña escalera qué sucede en la productividad de las empresas cuando sus trabajadores solo van a trabajar 32 horas en circunstancia de las 40 habituales.

Trabajador mexicano

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En América Latina el rango más popular de semana sindical está entre las 44 y las 48 horas.

Esta medida reducción de 5 a 4 los días que habría que presentarse en la oficina o en el puesto de trabajo sin que haya un retazo de salario al trabajador.

“El hecho de que esta idea se desarrolle como un experimentación piloto ya es poco positivo en sí mismo. Ese es el en serie de oro para evaluar el tiento de las políticas públicas“, explica Carlos Trofeo, economista e investigador en el centro de Políticas Económicas de ESADE.

“En el concepto teórico se asume que si en circunstancia de trabajar 40 horas a la semana, se trabajan 32, pues va a activo una reducción de la producción, simplemente por el hecho de estar trabajando menos”, explica.

Pero experiencias pasadas revelaron que tras un periodo transitorio, el bienestar de los trabajadores aumenta y comienza una sujeción de artículos positivos como en el medio animación correcto a la reducción en el número de desplazamientos.

“Lo que está pasando en empresas que ya han probado a acortar la marcha sindical es que se convierte en un mecanismo de captación de talento. Los trabajadores prefieren ir a las empresas con mejores condiciones”, explica a BBC Mundo, Héctor Tejero, coordinador del esquema en Más País, en relato a otro de los artículos secundarios observados.

Entre esas compañías que ya prueban la semana de 4 días está la empresa española software DELSOL.

“Nos reunimos con ellos y nos dijeron que el primer mes, comparando un año con otro, el ausentismo injustificado cayó un 30%“, dice Tejero.

Restaurante

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La pandemia ha cambiado la forma de trabajar en muchos lugares.

“Hay anciano implicación con la empresa y los trabajadores, digamos, rinden más porque están más descansados. Son más creativos y encima, lo que están viendo es que tienen menos rotación. Se va menos gentío”, añade.

Para el político, la pandemia ha dejado sus huellas y entre ellas está que los ciudadanos buscan tener más tiempo para estar con su clan.

“Todavía se ha juntado mucho el tema de la vigor mental, de la conciliación”, dice.

Desafíos del experimentación

Pero el esquema se encontrará sin duda con retos, afirma Carlos Trofeo, economista del ESADE.

“Veo fundamentalmente dos: si los artículos son significativos y si se pueden difundir estas medidas a todo el conjunto de la crematística”.

Para él, que aumente la productividad en determinadas empresas no significa necesariamente que todo esto acabe “desembocando en una revolución de las relaciones laborales”.

“Este experimentación es modesto y todavía tenemos que tener en cuenta que en algunos sectores será más complicado implantar que en otros”.

Con estos sectores se refiere sobre todo a los servicios como hostelería o la consulta de un psicólogo, la de un fisioterapeuta o incluso el trabajo de un guardaespaldas.

“Ahí no hay, por definición, capacidad de hacer el mismo trabajo en menos tiempo“, dice el economista.

Trabajadores descansando

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Será más obvio implantarlo en las oficinas que en sectores como del entretenimiento o la restauración.

Pero pese a que no le descuido razón, hay otra empresa en España que ya ha puesto en marcha por su cuenta la medida.

Los resultados obtenidos hasta ahora contradicen todo lo que se piensa sobre el sector servicios, uno de los mayores en España y con más cuota a la crematística.

En universal, la hostelería es un sector que trabaja 6 días a la semana en turnos partidos.

En muchas ocasiones el personal acude al restaurante para servir las comidas y luego a servir las cenas.

Por eso, lo que sucede en los restaurantes La Francachela es tan sorprendente.

Han conseguido acortar la semana de sus trabajadores a 4 días a la semana y apoyar el sueldo a todos.

Y tras varios meses con este sistema y el despliegue de inversiones puntuales, la productividad ha aumentado.

María Álvarez

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María Álvarez, cofundadora de los restaurantes La Francachela, explica que la pandemia fue la palanca que les ayudó a impulsar el cambio.

Desesperadas en la pandemia

Ahora mismo solo tienen abiertos dos de sus restaurantes correcto a la pandemia pero hay un tercero que se pondrá operante en cuanto se pueda.

Tienen unos 60 trabajadores en plantilla y los cambios comenzaron con el candado de los restaurantes durante la pandemia.

“Las dos socias somos madres de dos niños muy pequeños. Con el confinamiento nos vimos en una situación muy precaria y desesperada y cuando volvieron a cascar en España los restaurantes en mayo no queríamos que los trabajadores pasaran lo que nos ocurrió a nosotras”, explica María Álvarez, cofundadora de los restaurantes La Francachela.

Así que lo que hicieron, para permitir que todos pudieran conciliar trabajo y clan es analizar cómo podían adaptarse e implantar una semana sindical más corta.

“Pero todavía queríamos que todo lo aprendido con el covid-19 sirviera como palanca para producir una transformación del negocio que nos permitiera afrontar lo que iba a venir luego con más agilidad”.

Con “lo que caldo luego”, Álvarez palabra de la transigencia continuo de los restaurantes, a las mesas en las terrazas, a la separación entre clientes o a la honradez exhaustiva de todo el menaje cada vez que un cliente abandonaba el particular.

Restaurante La Francachela

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En los restaurantes La Francachela el personal ya tiene una semana sindical de 4 días

Medidas todas implantadas por el gobierno para permitir que la transigencia del sector pero protegiendo a trabajadores y clientes del coronavirus.

“Había un montón de cosas que cambiaban del servicio y lo que necesitábamos era replantear la empresa entera”.

Lo primero que se le ocurrió fue dividir la plantilla en dos grupos burbuja que tenían el insignificante contacto entre ellas.

“Implantar la semana de 4 días nos permitía hacer turnos continuos y grupos estancos que no se tocaban. Otra de las cosas que nos permitía era ser más ágiles en el servicio”, cuenta.

La segunda medida encaminada a mejorar la productividad tiene en el centro de todo a Whatsapp.

La red de transporte instantánea es ahora vitalista en el maniquí de productividad de La Francachela, que en una de sus instalacionessientan a más de 700 comensales.

“Ya no tenemos camareros que esperan. El cliente pide por Whatsapp desde la mesa y es entonces cuando el camarero sale. Nos hemos quitado de en medio todas esas horas improductivas del personal, que era un montón”

“Como atentemos a más gentío, facturamos más. Abrimos de 10 de la mañana a 11 de la indeterminación”.

La Francachela

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Todavía repensaron sus recetas para hacerlas más sencillas.

“Y luego, reformamos la carta eliminamos platos que llevaban mucha mano de obra. Todavía compramos nueva maquinaria en la cocina, como una picadora de verduras y mejoramos todos los procesos internos”, explica.

US$59 millones de financiación

En los próximos meses se irán desplegando las fases del esquema que no necesitan de momento financiación, a la retraso de que el gobierno de Pedro Sánchez canalice los US$59 millones (unos 50 millones de euros) comprometidos para el experimentación.

“Lo que hemos determinado es hacer un esquema piloto de 50 millones de euros que debería ascender a unas entre 200 y 400 empresas para que, a cambio de unas ayudas financieras, reduzcan la marcha de los trabajadores sin pérdida de salario”, explica Tejero.

Es asegurar, el estado subvencionará el coste de la incorporación de una empresa a la semana sindical de cuatro días.

“Hemos recibido propuestas sin activo siquiera publicitado el esquema”, dice Tejero.

El interés despertado no es pequeño.

Pero como el mismo dice, no es un esquema que se pueda implantar de la indeterminación a la mañana en todos los sectores.

“Tiene que ser una cosa continuo, que avance de la mano de las empresas y otros agentes sociales”, concluye.

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