Saltar al contenido
Towla 24

Coronavirus: cómo América Latina se puede beneficiar del excedente de vacunas de covid-19 de EE.UU.

abril 27, 2021
  • Daniel García Ámbito
  • BBC News Mundo

57 minutos

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

El gobierno de Joe Biden ya está dispuesto a originarse a mirar al exógeno hexaedro lo liberal de sus objetivos de inoculación.

Con más del 53% de su población con al menos una dosis en el valedor, Estados Unidos se enfrenta ahora a la osadía de qué hacer con su resto de vacunas.

Este lunes, el gobierno de Joe Biden anunció que compartirá en los próximos meses hasta 60 millones de vacunas de AstraZeneca, cuyo uso no está permitido en su país.

Pero el presidente no especificó qué países serán los beneficiados ni qué criterios se usarán en el reparto. Diez millones de dosis están listas ya para ser enviadas.

Más allá de la profunda crisis contemporáneo en India, país al que Washington ya ha enviado ayuda, América Latina, por su cercanía y por la precaria situación de inoculación, aspira beneficiarse de ese exceso de vacunas en Estados Unidos.

“América Latina es la región que actualmente tiene la decano escazes de vacunas. Es la región que debería ser priorizada”, dijo la directora de la Ordenamiento Panamericana de la Sanidad (OPS), Carissa Etienne.

“La donación de las vacunas sobrantes en EE.UU. sería una clara muestra del compromiso del gobierno de Biden para apoyar a sus vecinos durante una crisis sanitaria general y alentar los lazos con América Latina”, dice a BBC Mundo Maureen Meyer, vicepresidenta para programas de la Oficina en Washington para asuntos de América Latina (WOLA), una ONG de defensa de los derechos humanos en las Américas.

Cada vez más ciudadanos de la región con capital viajan a Estados Unidos para obtener las dosis que no hay en sus países, lo que se ha denominado como “turismo de vacunas”, y algunos gobiernos están pidiendo cooperación a Washington, que ahora ya parece dispuesto a mirar al exógeno.

El exceso de vacunas de EE.UU.

Con más de 550.000 muertes y decenas de millones de infecciones EE.UU. ha sido el país del mundo más molido por la pandemia, pero ahora se encuentra en una situación privilegiada en comparación con otras regiones y sobre todo con América Latina.

Las autoridades sanitarias del país aprobaron el uso de tres vacunas (Pfizer, Moderna y Johnson&Johnson), y la emancipación de esos 60 millones de dosis de AstraZeneca anunciada este lunes es una clara muestra de que el gobierno considera asegurado el suministro interno.

Vacunación en Estados Unidos.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

El objetivo interno del gobierno de Estados Unidos ahora es inmunizar a la población reticente.

“No necesitamos usar AstraZeneca en nuestra lucha contra la covid-19 en los próximos meses”, dijo este lunes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

México, de hecho, ya recibió de Estados Unidos el mes pasado 2,5 millones de dosis de esa marca.

Actualmente, todos los adultos en Estados Unidos son ya pueden optar a percibir la vacuna, cada vez es más practicable alcanzar una cita y el ritmo de inmunización se mantiene en los tres millones de dosis al día y ha apurado máximos de más de cuatro millones.

Pfizer y Moderna, que requieren dos dosis, dicen que entre ambas van a conmover a producir 600 millones de viales para final de julio.

Por otra parte, incluso hay estados que están rechazando los envíos del gobierno federal por error de demanda y Virginia Occidental incluso pagará US$100 a los jóvenes para motivarlos a vacunarse.

En lo interno, el decano lucha que EE.UU. enfrenta ahora es inmunizar a la población más reticente.

Vacunas en Estados Unidos

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

Estados Unidos ya distribuye vacunas para todos los adultos del país.

El contraste de América Latina

Esos datos contrastan con las carencias de los vecinos del sur.

América Latina asimismo se ha gastado duramente golpeada por la pandemia: con unos 660 millones de habitantes, el 8% de la población mundial, registra 3,2 millones de muertos por covid-19, casi un tercio del goblal.

Y la situación contemporáneo sigue siendo crítica en países como Brasil y se agrava en otros como Venezuela.

Por otra parte, los planes de inoculación, con la excepción de Pimiento y Uruguay, avanzan a un ritmo muy cachazudo.

Colombia, por ejemplo, con cerca de 50 millones de habitantes, solo ha distribuido cuatro millones de dosis y sólo 1,3 millones de personas están completamente vacunadas.

La situación es peor en Honduras, Venezuela y Nicaragua, donde sólo se ha vacunado al 1% de la población, según los datos de la agencia Reuters.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó el mes pasado de que la lenta inoculación es un traba para la necesaria recuperación económica.

Vacunación en Colombia

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

La ayuda de Estados Unidos puede acelerar el cachazudo ritmo de inoculación de América Latina.

Entre las razones de ese retraso están la error de capital para comprar directamente a las farmacéuticas, más dispuestas a negociar con los países más ricos, que han acaparado dosis; la escasa cantidad de vacunas que han suministrado Rusia y China en comparación con la demanda; y el retraso del mecanismo Covax creado por la Ordenamiento Mundial de la Sanidad (OMS) para cursar viales a los países más pobres, algunos de ellos en la región.

“Un pequeño corro de países tienen todas las vacunas y gran cantidad de países no tenemos llegada a la vacuna”, se quejó recientemente el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, que tachó de “fracaso” el mecanismo Covax.

Su homólogo dominicano, Luis Abinader, denunció la pasada semana en la Cumbre Iberoamericana “la política de acaparamiento” de los países más ricos, una aire que calificó de “lamentable e injusta” y “en contradicción con toda rudimentos de solidaridad humana”.

Y en presencia de esta situación, América Latina mira en dirección a su vecino del septentrión ahora que el presidente Biden empieza a dar por terminado el America First (Estados Unidos primero) que ha caracterizado el angurriento plan de inoculación en sus primeros 100 días de gobierno.

“Estados Unidos, por razones evidentes, es el país con el que tenemos más relación. Ellos van a buen ritmo en su inoculación, nos importa mucho que nos sigan apoyando”, dijo recientemente Marcelo Ebrard, canciller de México, quien emprendió una viaje por China y Rusia para conseguir más dosis.

“Definitivamente creo que Estados Unidos puede convertirse en un líder en el Hemisferio para ayudar a los países que no han recibido vacunas”, afirmó el presidente de Colombia, Iván Duque, uno de los grandes aliados de Washington en la región.

Luis Abinader.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

Luis Abinader, presidente de República Dominicana, ya pidió en marzo a Joe Biden que liberar las vacunas que no usa.

Ya en marzo, Abinader había hecho un llamado directo a Biden para que liberara las vacunas de AstraZeneca que no usaba y que ahora podrían conmover a la región.

“Presidente @JoeBiden, países de pequeño explicación y aliados tradicionales de los EE.UU., como República Dominicana, hemos permitido la vacuna de AstraZeneca y la necesitamos con necesidad. No permita que la calma de nuevos ensayos demore nuestro llegada inmediato a esta vacuna. No sería encajado”, escribió el gobernador dominicano en Twitter.

Que EE.UU. suministre “vacunas para defender vidas en América Latina asimismo ayudaría a la recuperación económica de la región y abordaría la significativa desigualdad que hemos gastado en el llegada a las vacunas, que ha presbítero de forma desproporcionada a los ricos y la elite”, dice a BBC Mundo Maureen Meyer, de WOLA.

La “diplomacia blanda” con América Latina

El exceso de viales y su reparto permitirán en el futuro próximo a EE.UU. ejercitar la señal “diplomacia de las vacunas”, en la que otras potencias como China y Rusia parecen llevarle delantera en América Latina.

“Creo que (las vacunas) es un útil muy importante de diplomacia blanda que puede ser muy correctamente utilizado con otros países”, dijo Duque sobre el papel de Estados Unidos.

Rusia cree que la política y EE.UU. están detrás de que el lunes Brasil, epicentro de la pandemia en la región, no aprobara la vacuna Sputnik V, muy extendida en la región.

Vacunas en Paraguay.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

India suministró vacunas a Paraguay, que pide ayuda a Estados Unidos.

Paraguay reclama ayuda para no tener que retirar su histórico examen de Taiwán, que sería condición para lograr a las vacunas de China.

“Quiero beneficiarse en este momento para asegurar a nuestros aliados estratégicos que tienen que respondernos, que tienen que darnos una respuesta satisfactoria, porque, ¿de qué nos sirve a nosotros la fraternidad, o el manoseo que nos lleva al paro respiratorio, si es que no nos dan (una respuesta)?”, pidió recientemente el canciller paraguayo, Euclides Acevedo.

“Tanto EE.UU. como Taiwán tendrían que respondernos”, exigió Acevedo, reflejando la escazes de viales de su país.

Las vacunas asimismo pueden ser un medio ambiente secreto en las negociaciones que la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, mantiene con los países del Triángulo Finalidad (El Salvador, Honduras y Guatemala) para tratar la crisis de migrantes que desde estos países suben en dirección a la frontera de México y EE.UU.

Entonces, la pregunta ahora es conocer qué países van a ser los más beneficiados de la eventual ayuda de Estados Unidos y qué criterios usará Washington.

Vacunas en Venezuela.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

En Venezuela hay un cachas señuelo para la venida de vacunas. Sólo un 1% de la población ha sido inmunizada.

“Dada la frontera popular con México así como su papel como uno de los grandes socios comerciales de EE.UU., sería benéfico para los dos países que los casos de coronavirus cayeran significativamente gracias a las vacunas”, dice Meyer, que pide al gobierno de Biden trabajar con la OMS y su valedor panamericano, la OPS, para tomar la osadía de a quién cursar dosis.

“Guatemala y Honduras tienen unos de los números de inoculación más bajos y combatir la pandemia de forma efectiva será vitalista en su desempeño crematístico. La error de oportunidades económicas es uno de los factores que impulsan la migración”, apunta Meyer como otra de las posibles prioridades para EE.UU.

Meyer alerta, sin bloqueo, contra el interés político que Washington puede tener en el reparto de las vacunas que le sobran.

“No debería ser un medio ambiente de negociación para la aplicación de medidas migratorias en México y Centroamérica o para cobrar influencia regional a la audiencia de la distribución de vacunas de China y Rusia en la región”.

Presentational grey line

Recuerda que puedes percibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Configuración