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5 claves por las que ‘Los Mitchell contra las máquinas’ en Netflix es una de las películas del año – Noticias de cine

mayo 4, 2021

La ficción de los creadores de La Terrenal Película se ha colocado entre lo más manido de Netflix y con razón.

Los MItchell contra las máquinas  es sin duda una de las películas del año. Y no solo de animación, sino de todas las producciones de ficción que de momento se han estrenado en lo que va de 2021.

El punto de partida es un tanto delirante: una clan convencional y un poco disfuncional que se encuentra en el compromiso de tener que auxiliar al mundo en medio del tragedia de las máquinas y los robots. En un universo en el que la supervivencia tiene mucho que ver con lo parecido, resulta irónico que sea una producción de Netflix, una plataforma controlada por algoritmos.

Pero es innegable la ocurrencia y lo sumamente divertido de esta película producida para Sony por los creadores de La Terrenal Película y Spider-Man: Un nuevo universo, Phil Lord y Chris Miller y dirigida por Mike Rianda y Jeff Lowe. Te damos las claves de por qué creemos que es una de las mejores películas del año

1. Los Mitchell ¿esta clan es la mía?

 

Los Mitchell somos raros. Eso nos convierte en geniales. Y puede que seamos lo suficientemente raros como para auxiliar el mundo.

Así define la creativa outsider Katie Mitchell a su clan. Pero en sinceridad lo que hace maravilloso a los MItchell es que cualquier espectador puede apreciar reconocida a su clan en ese familia de raritos, que en sinceridad no lo son tanto. Un padre anti tecnológico y fanático de la naturaleza, una hermana profe de escuela inmaduro siempre dispuesta a echar un cable para que las cosas salgan aceptablemente, una adolescente ultralista y cinéfila que se avengüenza de su clan, y un chaval obsesionado por los dinosaurios que todavía cree que en clan uno puede pasarlo aceptablemente. Acompañados por su perro poco desfigurado y dos aliados tecnológicos imprevistos. Todos con su destornillador Robertson número 3 en mano, dispuestos a salir delante, sin importar la amenza que enfrenten.

Pero en el fondo, cualquiera puede sentirse identificado con los personajes, sus debilidades, y sus fortalezas porque en tres pinceladas conseguimos cuatro retratos llenos de matices y verdad.

2. La increíble animación y la ilustración

Todo se utiliza con un sentido en Los Mitchell contra las máquinas. Combina de guisa ejemplar la ilustración 2D, con el 3D, los memes, y con un tratamiento dibujo valentísimo mezclando nuevas narrativas, estilos y formas. El mundo tecnológico, con su aviso al universo en el interior de las máquinas que ya vimos en los 80 en. El 2D de los storyboards de Katie, y las ediciones al estilo stories de Instagram o Tik Tok con los deslumbrantes artículos de los dibujos animados clásicos. Y por supuetso la característica animación 3D al estilo de Hotel Transilvania 3 o la loquísima Chaparrón de Albóndigas. Y la película es una exposición donde indagar los lenguajes digitales, tanto para padres como hijos, como los memes o los Youtubers y Tiktokers.

3. El retrato valentísimo de cómo la tecnología nos idiotiza

Por otra parte, los MItchell contra las máquinas nos ofrece un retrato maravilloso de cómo la tecnología nos idiotiza, nos vuelve dependientes y anula nuestras capacidades más esenciales. Pero es muy interesante que no opta por el mensaje facilçon o maniqueo, sino que es incluso gracias a la tecnología y la utilización ingeniosa a auxilio de los protagonistas como logran auxiliar el mundo. 

4.El cine en el interior del cine

Como ya ocurrió con La Terrenal Película, los MItchell contra las Máquinas es incluso una ficción metacinematográfica, en la que mete la pelicula en el interior de la película y el cine es casi un personaje más. La propia Katie, apasionada por el cine, se convierte en la tercera directora del filme con sus storyboards y sus propuestas de obra y giros de grímpola. Por otra parte, esconde numerosos guiños cinéfilos por toda la película.

5. El sentido del humor

Hacía primaveras que no reía a carcajadas viendo una película y los MItchell lo han conseguido. Es una propuesta divertidísima, llena de obra trepidante en la que todos los chistes funcionan y triunfan. Desde lo irracional, hasta lo hilarante. Lo dicho una película inteligente, que divierte, provoca y da que pensar sin impartir moralina.

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